EVALUACIÓN PSICOPEDAGÓGICA

La evaluación psicopedagógica nos permite conocer y comprender de forma global cómo se encuentra y cómo aprende cada niño, niña o adolescente, identificando sus fortalezas y detectando posibles dificultades o necesidades que puedan estar influyendo en su aprendizaje, bienestar emocional y adaptación a los diferentes contextos de su vida.
Realizamos una valoración individualizada de las distintas áreas implicadas en su desarrollo, seleccionando las pruebas y herramientas de evaluación en función de la edad, las características
y el motivo de consulta. Podemos explorar aspectos como las capacidades cognitivas, atención, memoria, funciones ejecutivas, lectura, escritura y razonamiento matemático, junto con el área emocional, conductual y relacional.
¿Cómo realizamos la evaluación?
El proceso comienza con una primera entrevista con la madre, el padre o las figuras de cuidado, en la que recogemos información sobre el desarrollo del niño, niña o adolescente, su historia personal y escolar y el motivo de consulta.
A continuación realizamos entre dos y cuatro sesiones de evaluación con el menor, en función de su edad, sus características y las áreas que sea necesario explorar.
Una vez finalizada la valoración, realizamos una sesión de devolución con la familia, en la que informamos de los resultados obtenidos, resolvemos sus dudas y ofrecemos orientación sobre las necesidades detectadas y los pasos a seguir.
A partir de los resultados, realizamos una propuesta de intervención individualizada. Cuando las necesidades detectadas requieren una atención específica que no realizamos en el centro, orientamos a la familia y, si es necesario, derivamos a otros profesionales o recursos especializados.
DIFICULTADES DE APRENDIZAJE

Las dificultades de aprendizaje pueden aparecer en diferentes momentos de la etapa escolar y afectar a la adquisición y consolidación de habilidades necesarias para aprender. Una vez identificadas las necesidades de cada niño, niña o adolescente, diseñamos una intervención individualizada orientada a potenciar sus capacidades y favorecer su autonomía en el aprendizaje.
En Semillas trabajamos, entre otras, dificultades relacionadas con la lectura y la escritura, la comprensión lectora, el razonamiento y cálculo matemático, la atención y concentración, la memoria y las funciones ejecutivas, así como la organización, planificación y adquisición de hábitos y estrategias de estudio.
La intervención se adapta a la edad, características y necesidades de cada menor, utilizando diferentes recursos y estrategias que favorezcan el desarrollo de las habilidades que necesita para desenvolverse con mayor autonomía en el ámbito académico.
Entendemos además la intervención como un proceso compartido con la familia y, cuando es necesario, nos coordinamos con el centro educativo para establecer objetivos comunes y favorecer la continuidad de las estrategias en los diferentes contextos.
DIFICULTADES EMOCIONALES Y DE CONDUCTA

Durante la infancia y la adolescencia pueden aparecer dificultades emocionales o de conducta que afectan al bienestar del niño, niña o adolescente y a su manera de relacionarse consigo mismo, con su familia o con su entorno.
En Semillas acompañamos estas dificultades buscando comprender qué hay detrás de aquello que el niño, niña o adolescente está expresando, atendiendo a sus necesidades y proporcionándole recursos que le permitan reconocer, expresar y regular sus emociones y desarrollar formas más saludables de relacionarse y afrontar las dificultades.
Trabajamos, entre otras, dificultades relacionadas con ansiedad y miedos, autoestima e inseguridad, regulación emocional, impulsividad, problemas de conducta, habilidades sociales, dificultades en las relaciones, resolución de conflictos y uso problemático de las nuevas tecnologías.
La intervención se adapta a la edad y al momento evolutivo de cada niño, niña o adolescente y contempla también el trabajo con la familia y las figuras de cuidado, favoreciendo la comprensión de lo que está ocurriendo y ofreciendo orientación para acompañar el proceso desde el entorno familiar.
ORIENTACIÓN A MADRES Y PADRES

A lo largo de la crianza pueden surgir momentos en los que madres y padres necesiten comprender mejor qué está ocurriendo con su hijo o hija y encontrar nuevas formas de acompañarle. No siempre es necesario iniciar un proceso de intervención con el niño, niña o adolescente; en muchas ocasiones, el trabajo de orientación con los adultos puede favorecer cambios significativos en la dinámica familiar.
En Semillas ofrecemos un espacio de orientación dirigido a la madre, el padre o las figuras de cuidado, desde el que poder comprender las necesidades del niño, niña o adolescente, revisar las dinámicas familiares y encontrar estrategias adaptadas a cada situación y momento evolutivo.
Abordamos, entre otras, cuestiones relacionadas con límites y normas, comunicación familiar, gestión de conflictos, dificultades de conducta, autonomía, uso de pantallas y nuevas tecnologías, cambios familiares y dudas o dificultades que pueden aparecer en las diferentes etapas de la crianza.
La orientación se adapta a las características y necesidades de cada familia, buscando favorecer una relación basada en el vínculo, el respeto y la comprensión, al tiempo que se ofrecen criterios y recursos que permitan afrontar con mayor seguridad las dificultades del día a día.


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