

SOBRE MI
Desde siempre he sentido una profunda curiosidad por comprender al ser humano. Me interesa observar, preguntar, ir un poco más allá de lo evidente y tratar de comprender qué hay detrás de lo que sentimos, pensamos y hacemos.
Esa inquietud ha estado presente tanto en mi recorrido profesional como en mi propio camino personal. A lo largo de más de 25 años acompañando a personas en momentos muy diferentes de sus vidas, he seguido aprendiendo, formándome, cuestionándome y revisando mi manera de entender el acompañamiento terapéutico.
Me interesa especialmente comprender cómo nuestra historia, nuestros vínculos y las experiencias que hemos vivido van configurando nuestra manera de relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y con la vida. Y, al mismo tiempo, explorar qué podemos hacer con todo aquello que hemos aprendido a ser y que, en algún momento, deja de servirnos.
Y, como a todos, la vida también me ha ido transformando. Ser madre ha sido una de las experiencias más importantes de mi propio recorrido y ha ampliado mi manera de comprender los vínculos, la crianza y muchas de las preguntas que nos acompañan a lo largo de la vida
Entiendo la terapia como un espacio de encuentro y de trabajo compartido, en el que poder mirar con mayor profundidad lo que nos ocurre, ampliar nuestra comprensión y descubrir otras maneras de estar y relacionarnos con aquello que vivimos.
En 2012 fundé Centro Semillas, un proyecto en el que he ido integrando mi experiencia, mi recorrido y esta manera de acercarme a las personas, y que hoy comparto con un equipo de profesionales con el que seguimos creciendo y aprendiendo.
MI TRAYECTORIA
Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid en 1998, psicóloga sanitaria, colegiada M-14300. Cuento con más de 25 años de experiencia profesional acompañando a personas en diferentes etapas y momentos de sus vidas
Comencé mi trayectoria profesional en 1997, inicialmente vinculada al ámbito de la prevención y el tratamiento de adicciones, trabajando con adolescentes, jóvenes y familias. Con el paso de los años fui ampliando mi experiencia hacia diferentes ámbitos de la intervención psicológica, trabajando con adultos, niños, niñas y adolescentes, parejas y familias, tanto en procesos individuales como grupales, e incorporando también el trabajo en maternidad y crianza consciente.
A lo largo de todo este recorrido he mantenido una formación continua en diferentes enfoques y modelos psicoterapéuticos, especialmente vinculados a una mirada humanista, integradora y transpersonal del ser humano, que entiende a la persona en su globalidad y contempla las diferentes dimensiones que forman parte de su experiencia.
Mi formación profesional ha ido siempre acompañada de mi propio proceso personal y terapéutico. Haber vivido la terapia también desde el otro lado ha sido una parte fundamental de mi manera de formarme como psicóloga y de comprender la responsabilidad que implica acompañar los procesos de otras personas. Esta experiencia ha reforzado mi convicción de que el autoconocimiento y el trabajo personal del terapeuta forman parte esencial de una buena práctica profesional, una mirada que hoy está también en la base de mi trabajo en psicoterapia didáctica.
En 2012 fundé Centro Semillas, donde continúo desarrollando mi práctica clínica y diferentes proyectos relacionados con la psicoterapia, el desarrollo personal y la formación de profesionales. Actualmente, además de mi trabajo terapéutico, realizo supervisión profesional y psicoterapia didáctica, y diseño y facilito programas y experiencias grupales.
A lo largo de estos años también he participado en la formación de futuros profesionales de la psicología, mediante la tutorización y coordinación de prácticas universitarias y la colaboración con diferentes universidades.
Además, dirijo y superviso el resto de áreas que componen el centro con sumo mimo y cuidado, para ofrecer un servicio profesional que cuenta con un equipo de colaboradores titulados, con amplia experiencia y comprometidos con los principios del centro y con las necesidades de nuestros clientes.
MI MANERA DE ENTENDER LA PSICOLOGÍA
Entiendo al ser humano desde una mirada integradora, humanista y transpersonal. A lo largo de los años he ido construyendo una manera propia de comprender los procesos psicológicos que integra nuestra historia personal y familiar, nuestros vínculos, las experiencias que nos han ido configurando y la dimensión más profunda de quiénes somos.
Cuando nacemos llegamos al mundo en una situación de enorme vulnerabilidad y dependencia. Necesitamos de los demás para sobrevivir y, al mismo tiempo, vamos recibiendo y asimilando una gran cantidad de información sobre nosotros mismos, sobre los otros y sobre cómo funciona el mundo.
Una parte de ese aprendizaje es necesaria y funcional: aprendemos a hablar, a relacionarnos, a desenvolvernos y a formar parte del entorno en el que vivimos. Pero junto a ese aprendizaje vamos incorporando también creencias, expectativas, miedos, mandatos y formas de interpretar lo que está bien o está mal, lo que debemos ser y aquello que creemos que necesitamos hacer para ser queridos, aceptados o sentirnos seguros.
A ese conjunto de aprendizajes, identificaciones y estrategias que vamos construyendo para adaptarnos es a lo que, en mi manera de entender el proceso terapéutico, llamo el “Personaje”. No lo entiendo como algo negativo que haya que combatir o eliminar: se construyó por alguna razón y muchas de sus partes nos han permitido desenvolvernos y protegernos. La dificultad aparece cuando terminamos identificándonos completamente con él y vivimos condicionados por patrones que seguimos repitiendo aun cuando ya no los necesitamos.
Frente al Personaje, utilizo el concepto de “Ser” o esencia para referirme a esa dimensión más profunda de nosotros mismos que no se reduce a nuestros condicionamientos, nuestros miedos, nuestras creencias o los papeles que hemos aprendido a representar. Desde una perspectiva transpersonal, el autoconocimiento implica también ir descubriendo qué queda cuando empezamos a mirar más allá de todo aquello con lo que nos hemos identificado.
Desde esta mirada, tomar conciencia de nuestros condicionamientos amplía nuestra capacidad de elección. No se trata de rechazar al Personaje ni de borrar nuestra historia, sino de comprenderla e integrarla sin quedar determinados por ella.
Para mí, conocernos con mayor profundidad nos permite distinguir cada vez mejor qué pertenece a lo que hemos aprendido a ser y qué conecta con algo más esencial de nosotros mismos, abriendo la posibilidad de vivir con mayor conciencia, libertad y coherencia.
CÓMO TRABAJO

La mayoría de las personas no llegan a terapia buscando realizar un proceso de autoconocimiento, sino porque algo les está haciendo sufrir: ansiedad, tristeza, miedo, una pérdida, una adicción, un conflicto, una dificultad en sus relaciones o una situación que sienten que no saben cómo afrontar.
Ese síntoma, dificultad o conflicto es nuestro punto de partida. A partir de lo que está ocurriendo en el presente, comenzamos un proceso de exploración que nos permite ir comprendiendo qué hay debajo de aquello que se está manifestando y qué patrones, creencias, miedos o formas aprendidas de relacionarnos pueden estar sosteniéndolo.
No se trata únicamente de hacer desaparecer aquello que nos incomoda, sino de comprender qué función está cumpliendo, de dónde procede y por qué continúa apareciendo en nuestra vida. Muchas veces encontramos patrones que forman parte de la construcción del Personaje y que siguen funcionando de manera automática aunque las circunstancias que los originaron hayan cambiado.
A medida que vamos haciendo consciente aquello que estaba operando de forma automática, podemos trabajar sobre los patrones que sostienen el malestar, desarrollar nuevos recursos y encontrar otras maneras de pensar, sentir, actuar y relacionarnos.
El objetivo es atender y afrontar aquello que ha traído a la persona a terapia y, al mismo tiempo, favorecer una comprensión más profunda de sí misma que le permita dejar de repetir aquello que le genera sufrimiento y recuperar su libertad.
Y muchas veces, a partir de ese motivo concreto que nos llevó a pedir ayuda, el proceso terapéutico acaba convirtiéndose también en un proceso de autoconocimiento y desarrollo personal, desde el que vivir con mayor conciencia, libertad y conexión con quienes somos.
ÁREAS DE TRABAJO
Actualmente desarrollo mi actividad profesional en diferentes áreas relacionadas con la psicoterapia, el desarrollo personal, la dirección de Centro Semillas y la formación y acompañamiento de profesionales de la psicología.
Mi práctica como psicoterapeuta se desarrolla exclusivamente en formato online y se centra principalmente en la psicoterapia individual con adultos y la terapia de pareja, acompañando dificultades emocionales, momentos de crisis, conflictos relacionales y procesos de cambio desde una mirada integradora, humanista y transpersonal.
Trabajo también en el ámbito de la maternidad y la crianza consciente, acompañando los cambios y dificultades que pueden surgir en sus diferentes etapas y ofreciendo orientación a madres, padres y figuras de cuidado para comprender mejor las necesidades del niño, niña o adolescente y afrontar las dificultades que aparecen en la crianza.
Como fundadora y directora de Centro Semillas, una parte importante de mi actividad está dedicada a la dirección, organización y coordinación del centro y de su equipo de profesionales, cuidando tanto el funcionamiento del proyecto como la calidad y coherencia de la atención que ofrecemos.
Otra parte de mi trabajo está vinculada al desarrollo personal y los procesos grupales. Diseño y facilito programas y experiencias orientados al autoconocimiento y la toma de conciencia, entre ellos Sin Miedo a Ser, un proyecto gratuito que en 2026 inicia su séptima edición.
Asimismo, participo en la formación de futuros profesionales de la psicología, mediante la tutorización y coordinación de prácticas universitarias y la colaboración con diferentes universidades.



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